22 de octubre de 2020

SALUD : La misma EPA con su autoridad , califica de erróneos , 5 conceptos sobre los pesticidas en los alimentos


Más de 1,000 millones de libras de pesticidas se usan anualmente en los Estados Unidos, según los datos más recientes de la Agencia de Protección Ambiental (EPA). La mayoría de esos productos químicos se utilizan en la agricultura. Como resultado, los consumimos diariamente junto con las frutas, verduras, cereales y otras plantas que comemos. 
Pero hay mucha confusión acerca de dónde se encuentran los pesticidas y el papel que desempeñan en la salud de las personas y del planeta. 
Comprender la verdad detrás de estos cinco conceptos erróneos comunes puede ayudarte a tomar las mejores decisiones para ti y tu familia. 
1.-  Los productos orgánicos también tienen residuos de pesticidas Realidad: Cuando CR analizó los datos del programa de datos de pesticidas del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA), que analiza 450 pesticidas, encontramos que la gran mayoría de los productos orgánicos tenía muy pocos o ningún residuo de pesticidas. 
 Si bien algunos pesticidas están permitidos por los reglamentos orgánicos del USDA, el término pesticida es un término amplio que se usa para referirse a una variedad de sustancias, que van desde las de baja toxicidad hasta las que son muy tóxicas, incluso en pequeñas cantidades. 
En general, los reglamentos prohíben la mayoría de los pesticidas sintéticos, que son los más preocupantes, y permiten el uso de algunos naturales. 
La National Organic Standards Board (junta nacional de normas orgánicas) formula recomendaciones sobre las sustancias que están permitidas en la agricultura orgánica. Los productos químicos se evalúan para determinar sus posibles efectos adversos en las personas, los animales y el medio ambiente y se aprueban solo si se consideran compatibles con un sistema de agricultura sostenible. Pero incluso esos pesticidas se utilizan como último recurso. 
El control de plagas (insectos, malezas y enfermedades de las plantas) sin productos químicos sintéticos es uno de los principios básicos de la agricultura orgánica. 
Los agricultores deben seguir planes integrados de manejo de plagas que se basan en métodos naturales, como la rotación de cultivos y otros métodos para mantener un suelo saludable, y usar pesticidas solo si estos métodos fallan. 
2. Si no es orgánico, está cargado de pesticidas Realidad: Comer alimentos orgánicos es solo una forma de evitar comer pesticidas dañinos. Afortunadamente, hay muchas frutas y verduras no orgánicas que son opciones más seguras. De las 49 frutas y verduras con clasificación de riesgo de pesticidas por CR, determinamos que 31 versiones no orgánicas, ya sean nacionales o importadas, son similares a las orgánicas en el sentido de que se cultivan con menos pesticidas o son más seguras. En muchos casos, para los productos no orgánicos que presentan un mayor riesgo, existe un sustituto menos riesgoso: camotes en lugar de papas normales, por ejemplo, o brócoli o espárragos en lugar de ejotes. 
3. Lavar frutas y verduras elimina los pesticidas Realidad: El lavado no elimina todos los residuos. Según los lineamientos del programa de datos de pesticidas del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA), los productos se lavan antes de ser analizados y aún se encuentran residuos de pesticidas. Aun así, los estudios muestran que lavar los productos con agua elimina cantidades significativas de sustancias químicas, dice el doctor Michael Hansen, científico principal de CR. Recomendamos lavar con agua corriente fría durante 15 a 20 segundos. 
Algunos estudios han encontrado que otros métodos pueden eliminar más pesticidas que el agua sola, pero se limitan a ciertas frutas y verduras y a ciertos pesticidas, por lo que no está claro qué tan ampliamente se aplican. 
Por ejemplo, en un estudio se descubrió que al remojar las manzanas en una solución de agua y bicarbonato de sodio durante 12 a 15 minutos se eliminaron completamente dos tipos de pesticidas. En otro, 20 minutos de remojo en una solución de vinagre o agua salada eliminó más pesticidas del repollo que 20 minutos de remojo en agua del grifo. 
Ninguno de los métodos es particularmente práctico, dice Hansen y pueden afectar el sabor de la fruta o verdura. Pero si quieres hacer algo más, esto puede ayudar. 
4. Pelar elimina los pesticidas Realidad: Aunque pelar ayuda, no es una solución completa. En el PDP del USDA, antes de ser probados, los productos se preparan de la forma en que lo harían muchos consumidores. Eso significa pelar productos como plátanos y cítricos, y eliminar las cáscaras de alimentos como los melones. 
Pero algunos pesticidas penetran más allá de la piel o la cáscara y en la pulpa de la fruta o verdura, mientras que la planta puede absorber otros pesticidas mientras crece. Por ejemplo, la sandía importada no orgánica recibió solo una calificación de Aceptable en las calificaciones de CR porque aún contenía residuos de pesticidas que nuestros expertos consideran potencialmente dañinos.
5. Con los pesticidas, “la dosis hace el veneno” Realidad: El adagio “la dosis hace el veneno” es un principio básico de toxicología que significa que las dosis más altas de sustancias causan peores efectos adversos. Y es claramente cierto que las altas dosis de pesticidas causan daño.
 La EPA dice, por ejemplo, que cada año se reportan entre 1,800 y 3,000 lesiones o enfermedades agudas relacionadas con los pesticidas entre los agricultores y los trabajadores agrícolas. Pero la frase se usa a menudo como una explicación de por qué las pequeñas cantidades de pesticidas, incluso los pesticidas altamente tóxicos en los alimentos, no son una preocupación. De hecho, existe evidencia de que, con el tiempo, pequeñas dosis de algunos pesticidas pueden tener efectos nocivos para la salud. Ese es el caso especialmente de aquellos que pueden alterar el sistema endocrino, que produce y regula las hormonas en el cuerpo. 
 Y los límites actuales de las cantidades de pesticidas que se permiten en los alimentos no siempre tienen en cuenta los efectos endocrinos. Cuando la EPA establece límites en las cantidades de varias sustancias permitidas en los alimentos, basa esos límites en estudios de laboratorio que evalúan la dosis más baja de un pesticida que no causa daño a un animal. Pero los estudios sobre sustancias químicas que alteran el sistema endocrino han sugerido que estas sustancias pueden provocar daños a niveles inferiores a los permitidos por los reguladores. 
También importa cuándo ocurre la exposición. Los bebés y los niños pequeños corren un riesgo especial. La exposición a pesticidas puede afectar el desarrollo de los niños en muchas etapas, comenzando en el útero, y tener efectos de por vida. 
Por ejemplo, la investigación de la doctora Michele La Merrill, profesora asociada de la Universidad de California en Davis, sugiere que existe un vínculo entre la exposición temprana al DDT, un insecticida que ahora está prohibido en los Estados Unidos, y la obesidad en la edad adulta. El DDT puede reducir la función de la hormona insulina, que instruye al cuerpo para procesar la glucosa en la sangre después de comer. Algunos adultos que ahora son de mediana edad en los Estados Unidos estuvieron expuestos al DDT durante una “etapa crítica de desarrollo”, dice La Merrill. 
Eso podría estar contribuyendo al aumento de las tasas de obesidad y sobrepeso que vemos hoy. Y aunque el DDT ya no se utiliza en los Estados Unidos, una amplia variedad de pesticidas que se han asociado con efectos de alteración endocrina se siguen empleando en la producción de alimentos en la actualidad. 
Por eso, los científicos de CR creen que se deberían prohibir varios pesticidas sospechosos de alterar el sistema endocrino, que, según descubrimos, contribuyen en gran medida al riesgo de varias frutas y verduras. Obtén más información sobre esos productos químicos aquí. 

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