14 de septiembre de 2020

EL GRITO 2020 : Sera el tercero atípico, en los últimos 60 años



Luego de sesenta años del primero registrado en 1960, los hermosillenses  estaremos hoy frente a un Grito atípico, una vez que la gobernadora Claudia  Pavlovich en apego al protocolo para afrontar la pandemia, ha resuelto ofrecer un "Grito virtual" , al que nomás veremos por televisión.
El segundo Grito atípico fue aquel armado por el gobernador Memo Padres, que nadie escucho in situ, pero en cambio en  la televisión se observó hasta con brindis en el Salón Gobernadores.
Pero nada como aquel de 1960, el penúltimo que le correspondía como tal al gobernador Álvaro Obregon Tapia, una ceremonia que resultó fallida y que dejo como Ley no escrita  el tener que retirarle el fruto a los naranjos de la Plaza Zaragoza, en especial aquellos al alcance de la mano, regla cumplida tanto en el fantasmagórico Grito del Memo y ahora en  el virtual y último grito que le corresponde a la gobernadora Claudia.
Álvaro Obregón Tapia y Nicolás Zapata Aguilar, ambos hijos de prominentes revolucionarios y ambos herederos de los méritos de sus padres. Obregón Tapia fue gobernador de Sonora (1955-1961) y Nicolás Zapata fue diputado de la primera legislatura del PRI (1946-1949).
Alvaro Obregon Tapia
El de 1960 marcó un antes y después  en la cuestión sobre la estrategia de seguridad a implementarse en la ocasión, obligación más de carácter preventivo  a cargo de las corporaciones estatales y municipales accionar que no funciono, pues resulta que al salir el gobernador y acompañantes al balcón del Palacio de Gobierno, se les recibe con una lluvia de naranjas y piedras a manera de proyectiles, estos lanzados por un grupo de jóvenes y adolescentes, la mayoría estudiantes.
El gobernador "capoteo"  los tiros con la bandera en sus manos, aun así le tocó tres, a la primera dama; doña Fernanda Luken  recibió dos, esto sin hacer gesto alguno, erguida estoicamente, sin perder el estilo de gran dama. En el  área  del balcón fueron levantados veinte objetos entre naranjas y piedras. 
Los otros golpeados fueron puras personalidades,  comenzando con el CP Sealtiel Alatriste,  quien en  su calidad de subsecretario del Patrimonio Nacional trajo la representación del Presidente Adolfo López Mateos. 
Terrance Leonhardy  Terrance Leonharyd izquierda, con su padre George Leongardy en 1973
Cónsul Leonhardy Terrance, quien después sacudiera al mundo con su secuestro en Guadalajara
Luego Manuel R. Bobadilla, presidente en turno del Congreso Local, el Cónsul Leonhardy Terrance , así como el General Manuel Torres V., jefe de la IV Zona Militar.
Inmediato surge y se acepta que haber mancillado al Lábaro Patrio debe considerarse como una “traición a la Patria “, eso super grave. 
De inmediato las huestes  del Procurador Adolfo Ibarra Seldner, y de los jefes policiacos: Armando Velderrain Viesca, el MP Francisco Woolfolk y J. Ventura Pro detienen y declaran confesos como participantes a: Ignacio y Jesús Islas Cañez, Moisés Vindiola Vázquez, Abundio Llanez Soto, José Luis López Hernández, Francisco Alonso Villareal.
Enseguida de rendir declaraciones quedan libres bajo la reserva de Ley: Francisco Andrade Domínguez, Miguel Ángel Miranda Palomares, Eleazar Navarro González, Felipe Neri Aguirre, Leonardo Fernández Tanori, José Luis Domínguez, mientras que los menores Gilberto C. Icedo y Antonio Rivera Tanori, fueron enviados al Tribunal Federal de Menores.
Todos los expedientes quedaron fincados bajo los términos legales: Ultrajes a la Bandera y Contra Funcionarios Públicos. Seis quedaron libres bajo una fianza de cinco mil pesos  mientras que la correspondiente a Jesús Islas Cañez quedo en Diez mil pesos.
No hay ninguna descripción de la foto disponible.  
Diez días después del acontecimiento hubo un acto de desagravio seguido de una multidinaria marcha. Según los organizadores  se esperaban 50 mil participantes, pero nomas respondieron al llamado dominical unos cuarenta mil.
 El acto fue en el monumento a la Bandera, ubicado en ligera plazoleta donde ahora está el monumento al Caballero De Anza. Hubo ocho oradores: Manuel R. Bobadilla, Cesar Tapia Quijada por el PRI, Jesús Ortiz Ruiz de la CNC, Diego Zepeda Chan, de la Federación Pesquera del Sur de Sonora, Nicolás Rocha por la CTM, el profesor Ernesto Abril por la Federación Estatal de Maestros de Sonora, la profesora Dolores Enedina Cuiltre y el diputado Manuel Padilla , este a nombre de la CTS-CROC.
De ahí, en kilométrica columna se fueron al Palacio




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