18 de septiembre de 2020

BARBADOS : Diseña y ofrece una visa de trabajo, para quienes decidan desarrollar en forma remota su labor.

El trabajo remoto o en casa se quedará por un largo tiempo. Al menos hasta que la pandemia por el coronavirus Sars-CoV-2 que provoca la enfermedad COVID-19 termine o incluso más, si es que las empresas recurren a esta práctica para aliviar sus costos y permitir mayores beneficios a sus empleados. Compañías internacionales estiman que no volverán a sus edificios hasta mediados de 2021, por lo menos. 
Ese es el caso de Facebook, por ejemplo, que ya hizo el anuncio. 




Un estudio de la Universidad de Stanford encabezado por Nicholas Bloom, señaló que gran parte de la actual fuerza laboral de los Estados Unidos lo está haciendo desde sus hogares. “Descubrimos que el 42 por ciento ahora trabaja desde casa a tiempo completo, mientras que otro 33 por ciento no está trabajando. 
El 26 por ciento restante trabaja en las instalaciones de su empresa, principalmente como trabajadores de servicios esenciales. Casi el doble de empleados trabajan desde casa que en el lugar de trabajo”, dice su informe. Esa realidad perdurará por mucho tiempo. 


 Una de las industrias que más sufrió con esta pandemia es, sin dudas, la del turismo: hoteles, playas, ciudades enteras, compañías aéras... todas vieron mermar de forma alarmante sus ingresos a medida que los vuelos y las cuarentenas se iban extendiendo a cada uno de los países. Sin embargo, muchos de esos destinos comienzan a repensar sus negocios sobre la base de la nueva normalidad que se avecina al menos por un tiempo. 



 Cada vez más países ofrecen visas para que el trabajo remoto que se hace actualmente desde sus hogares pueda realizarse desde la comodidad de una reposera en medio de una isla del Caribe o desde un medieval paisaje europeo. Visas y permisos especiales son ofrecidos a trabajadores de todo el mundo para que lleven su trabajo en sus laptops y generen ingresos en sus golpeadas arcas. Una forma de disfrutar del trabajo en un ambiente diferente en medio del COVID-19. 

La mayoría de estos lugares no presentan casos de coronavirus y es requisito indispensable no haber estado infectado o estar libre de la cepa que mantiene al mundo en vilo. También es fundamental acreditar un trabajo estable y comprometerse a no requerir uno en el lugar de destino. Las visas ofrecidas, igualmente, no lo permiten. 
 Barbados, en las Antillas Menores, es una de las islas que en tan sólo cinco días decide si una persona puede instalarse en sus paradisíacas costas para trabajar de forma remota. El llamado “Sello de bienvenida de Barbados de 12 meses” comenzó a regir hace ya dos meses y medio: el 30 de junio pasado. 
Más de 1350 solicitudes fueron presentadas para trabajar desde allí. 
La visa tiene una validez de un año a partir de la fecha de llegada con una particularidad: se puede salir y reingresar a la isla durante el tiempo que dure el “sello de bienvenida”. 

 Barbados tiene una particularidad a tener en cuenta: toda la isla tiene wifi libre, por lo que el visitante podría realizar sus labores desde cualquier punto de la ciudad capital Bridgetown o incluso desde una playa, mirando el calmo oleaje. Además, los titulares de visas pueden enviar a sus hijos a escuelas privadas o pagar un pequeño estipendio para asistir a una escuela pública estatal


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