25 de julio de 2020

EMPRENDEDOR: Es el aguilucho Roberto Carlos Valenzuela , responsable, estudioso y luchon,


Hermosillo.-  Con la receta secreta de su abuela, Roberto Carlos Valenzuela Navarro, apoya la economía familiar con la venta de café tostado, pues ante la contingencia sanitaria del Covid-19 deben cubrir algunos gastos por servicios en su hogar, además, aprovechará para ahorrar algunas de las ganancias y pagar sus próximos estudios universitarios.
El joven de 24 años, originario de El Saucito, comunidad rural perteneciente a Hermosillo, explicó que además de ayudar a su familia a subsistir de este problema, es estudiante de la licenciatura en Derecho de la Universidad de Sonora, por lo que una vez reanudadas las clases ocupará dinero para su material académico.

Asimismo, comentó que desde niño le encantaba observar a su abuelita Anselma preparar café artesanal, mientras que, con atención escuchaba una y otra vez la historia del surgimiento de la tradicional receta familiar. 
 Durante su adolescencia, la inquietud de tostar el café por él mismo no se hizo esperar y por primera vez, a sus 17 años pudo poner en práctica el procedimiento de aquella repetida historia.
Indicó que, lo que más disfruta al momento de preparar esta semilla, es el aroma que se desprende del asador cuando el grano está en ‘su punto exacto’, pues vienen a su mente recuerdos con aquella querida y alegre mujer. 
Explicó que en un principio solo lo hacía por amenidad, pero al ingresar a la universidad se vio en la necesidad de fabricarlo para su venta y sustentar sus gastos escolares para cumplir su sueño de ser abogado.

Steaming Coffee Cup Foto de archivo - 103824622  Steaming Coffee Cup Foto de archivo - 103824622
 “Siempre me gustó estar viendo a mi abuelita, mientras respiraba el aroma del café y escuchaba la historia de la receta familiar que le heredó su abuelo y que después me pertenecería a mí, en un principio lo hacía por diversión porque me gustaba, pero cuando entré a la escuela no le alcanzaba a mi familia, todos los días iba y venía y decidí venderlo”, comentó. 
Tiempo más tarde, José Gutiérrez Luzanía, amigo y compañero de la escuela se unió al negocio familiar para ambos apoyarse en su carrera universitaria, a la fecha, entre los dos tuestan alrededor de ocho kilos semanales, que una vez terminado les da una cantidad de 12 kilogramos y lo distribuyen en bolsitas de cuatro gramos y un kilo.

Contó que al no contar con un negocio fijo lo distribuyen -por pedido- hasta la puerta de los domicilios que lo adquieren; aseguró que es producto 100% artesanal y más adelante prevén lanzar distintos sabores naturales.
 “Nosotros lo hacemos a la antigüita, lo tostamos en un asador y lo molemos en un molinito, disfruto mucho porque además de generar ganancias para pagarme los estudios junto con mi amigo, ayudó a la economía familiar y mi abuelita no se cansa tanto”, aseveró.

Agradeció que su amigo José este ahí para apoyarse en este nuevo emprendimiento, en el se visualizan como dos grandes abogados que ligarán al Derecho con el sabor de un buen café, pues esperan abrir un despacho jurídico que tenga una cafetería con la elaboración de aquel producto que les ayudó durante mucho tiempo a realizar sus metas. 

Valenzuela Navarro, detalló que la escuela es el lugar donde más distribuían su producto y aunque los últimos dos meses no pudieron ingresar por las recomendaciones sanitarias y ahora por el periodo vacacional, invitan a la sociedad a disfrutar del rico sabor de su café.
 “Espero que nos ayuden un poco, porque aunque no estemos yendo a la escuela, nosotros estamos ahorrando, ahorita nuestras familias están batallando con la crisis que deja esta pandemia y queremos aportar un poco a ellos”, puntualizó.
               

Quienes deseen apoyar pueden realizar pedidos a través del número telefónico 6624332184, y tanto Roberto como José, procederán a entregarlo a domicilio con todas las medidas de higiene sanitarias.

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