2 de enero de 2018

CULTURA DE LUTO : Fallece Mario Cuevas Arámburo: un hombre en contra de las ordalías de la ignorancia



Hermosillo.- El pasado 28 de diciembre, víctima de un largo padecimiento, falleció Mario Manuel Cuevas Arámburo, docente jubilado adscrito al Departamento de Sociología y Administración Pública de la Universidad de Sonora, pero básicamente, de vocación, un historiador, y de corazón, un amigo.

Mario Cuevas, un talentoso profesor, un historiador acucioso, un amigo cabal, un hombre en contra de las ordalías que impone la ignorancia, cursó la Licenciatura en Derecho y la Maestría de Historia de México, ambas en la UNAM, así como la Maestría en Estudios de Problemas y Métodos de Historia Económica en América Latina, en L’Ecole des Hautes en Sciences Sociales, en París. 



No hace mucho, en entrevista para los medios universitarios, Cuevas comentó: "soy jubilado de la Universidad de Sonora hace dos años; estuve 32 años en la institución: mi tiempo completo estaba en Sociología y Administración Pública, pero di clases por todos lados; sin embargo, principalmente soy historiador".

 "Conocí al autor en 1983, Mario Cuevas estaba recién llegado de un viaje por Europa por más de 16 años, donde se formó como historiador en las academias españolas y francesas, pero sobre todo en la Escuela Practica de Altos Estudios de París, en Francia", indicó Ismael Valencia, docente del Departamento de Historia y Antropología de la alma mater, el pasado mes de octubre, en la presentación del libro Testimonios Europeos para la historia de Sonora en la primera mitad del siglo XIX, de la autoría de Cuevas Arámburo y Carlos Castro Osuna.

Mario Cuevas Arámburo era un asiduo asistente a los foros de historia, tanto estudiantiles como de pares, para compartir sus conocimientos sobre los temas que le fascinaban: la historia, y básicamente la regional y los viajeros que fueron dejando entre las mojoneras del pasado los rastros de su vida, en lo personal y en lo colectivo.

En decenas de intervenciones en los distintos escenarios académicos, Cuevas Arámburo habló sobre relatos encontrados en viejas bibliografías, aspectos de la vida cotidiana, canciones, bailes, descripciones de las ciudades, cuestiones de género de hombres y mujeres de Sonora y Sinaloa, porque, según su perspectiva, era importante dar a conocer el punto de vista de los extranjeros que pasaron o se quedaron en Sonora.

En la presentación de Testimonios Europeos para la historia de Sonora en la primera mitad del siglo XIX, Mario Cuevas subrayó: "mi esperanza es que la gente lea este libro que hoy presentamos, que lo mejore y que posteriormente se estudien otras etapas de la historia de Sonora, para que también analicemos el punto de vista de otros extranjeros y que las próximas generaciones se interesen en mejorar el trabajo que hicimos".

Para sus amigos será difícil olvidar que en aquella vieja casa ubicada frente a la antigua penitenciaría de Sonora, y hoy sede del Museo del INAH, donde Mario Cuevas habitó muchísimos años, concluían las mesas de trabajo del Simposio de Historia y Antropología organizados por la máxima casa de estudios de la entidad, en colaboración con varias instituciones locales: sólo era cuestión de cruzar la calle California para introducirse a debates históricos que duraban toda la noche en medio de cánticos venidos desde la sonoridad de nuestras raíces regionales.

El académico Luis Felipe Larios Velarde, guaymense como Cuevas Arámburo, asentó en su página de Facebook: "La comunidad universitaria siempre te recordará como un gran ser humano, un incansable investigador de la historia y un amigo incondicional para quienes compartimos tus proyectos, sueños y espacios de convivencia. Hasta pronto amigo Mario..." Suscribimos con tristeza esas palabras.

Descansa en paz, Mario Cuevas. La historia te extrañará. (Armando Zamora)