2 de enero de 2018

C N A : Salud y calidad del agua

Agua

A nivel global, aproximadamente 842 mil personas mueren cada año como consecuencia de la insalubridad del agua y de un saneamiento y una higiene deficientes. Entre las principales enfermedades transmitidas por el agua se encuentran la diarrea, gastroenteritis, fiebre tifoidea, cólera y hepatitis viral.

Se estima que el 88 por ciento de los casos de diarrea son ocasionados por agua contaminada, y la infancia es la etapa de mayor vulnerabilidad a ésta, la diarrea ocasiona la muerte de entre 800 y 1000 niños al día, y repercute en 156 millones que sufren retraso del crecimiento o malnutrición crónica.

 Por el otro lado, el agua también puede contaminarse químicamente y tener múltiples repercusiones en la salud de las personas, desde presentar enfermedades de la piel, enfermedades como el cancer o problemas congénitos, entre otras. En otras ocasiones, cuando la concentración de metales pesados como Mercurio, Níquel, Cobre, Plomo o Cromo, sobrepasa determinados límites, pueden generar enfermedades crónicas muy graves. El uso industrial del agua, al ser el más diverso —dada la propia diversidad de los procesos industriales—, es el principal responsable de este tipo de contaminación.

Por otro lado es necesario mencionar aquellas enfermedades que se generan por la proliferación de mosquitos y otros organismos que se desarrollan en pantanos, ciénegas y encharcamientos y que son vectores de enfermedades como paludismo, dengue, zika y chikungunya, entre otras.

Como podemos ver, preservar una buena calidad de vida tiene mucho que ver con la calidad del agua a la que se tiene acceso y esto se refleja, en buena medida, en una baja incidencia de muchas enfermedades.

Algo aparentemente sencillo, como tener acceso a instalaciones de abastecimiento de agua potable y saneamiento, es determinante para marcar una diferencia en la salud de las personas. Esto además es un derecho humano reconocido por la ONU y también por la Constitución de nuestro país. Desgraciadamente esta situación no se cumple en su totalidad, México cuenta con casi 19 millones de personas que no disponen de instalaciones de saneamiento mejorado. Esto es sobre todo grave en el contexto rural, donde 26 por ciento de la población no cuenta con estas instalaciones.

En nuestro país, la zona con mayor incidencia de enfermedades diarreicas agudas es el sur-sureste; y los estados de Guerrero y Chiapas registran la mayor mortalidad infantil por esta causa.

Combatir la presencia de este tipo de enfermedades es una tarea colectiva: por una parte el gobierno, al realizar un trabajo eficaz de detección de necesidades de infraestructura y hacer un uso adecuado del presupuesto; por otro lado, las organizaciones de la sociedad civil, al promover buenas prácticas de higiene y saneamiento; finalmente, cada individuo es responsable de adoptar estas recomendaciones y procurar llevarlas a cabo diariamente.

Recordemos que el 48.1 por ciento de las muertes por enfermedades infecciosas intestinales en México es evitable con medidas de higiene, acceso al agua potable y a instalaciones mejoradas de saneamiento.

Hay muchas cosas que podemos hacer desde nuestra casa para mejorar la salud de quienes vivimos en ella sin necesidad de hacer gastos: eliminar el agua encharcada en llantas, botes o botellas; verificar el estado de nuestros tinacos, hervir o desinfectar el agua y lavarnos las manos constantemente, son de las más importantes. Tú puedes ser un promotor de la salud en tu casa.

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