27 de octubre de 2017

AGUA : Sistemas de riego y la disponibilidad del agua


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Agua.Org.-   Casi el 76% del agua disponible para consumo humano se destina a la producción de alimentos. No obstante, la eficiencia en el uso del agua en este sector es apenas del 46%. Estos datos, por sí solos alarmantes, deben llamar la atención para impulsar la adopción de prácticas y tecnologías destinadas a reducir la cantidad de agua utilizada y aumentar la eficiencia en su consumo. 



En México, la superficie agrícola total es mayor a 27 millones de hectáreas, de las cuales se siembran aproximadamente 22 millones en un año agrícola; de éstas, sólo 6.5 millones cuentan con algún sistema de riego, y en ellas se obtiene más de la mitad de la producción agrícola nacional, ya que una hectárea con riego puede ser tres veces más productiva, que una de temporal. Los sistemas de riego bien manejados hacen posible la producción aún en épocas de estiaje y en algunas zonas del país, pueden lograr dos ciclos de producción al año.

  Existen distintas manera de aplicar el agua en las parcelas: 

 1) Riego rodado o por gravedad se caracteriza por aprovechar la pendiente del terreno para transportar el agua por canales y acequias y regar los cultivos. Es el tipo de riego más utilizado, pero sólo aprovecha entre el 40 y el 65% del agua aplicada. Es el sistema que más agua desperdicia debido principalmente a la infiltración, la evaporación o fugas durante su conducción. Existen maneras de optimizar este tipo consumo del agua, tales como revestir canales, nivelar los terrenos, vigilar la longitud de los surcos tomando en cuenta la pendiente y el tipo de suelo. 

Otra manera de tener un mejor control es mediante el uso de tuberías con compuertas, que trasladan el agua desde el pozo, mediante mangas o tuberías que cuentan con orificios controlados para aplicar el agua a los surcos.

 2) Presurizado: que a su vez tiene dos variantes: A) Riego por aspersión. 

Una de las características fundamentales de este sistema es que requiere generalmente de agua a presión por bombeo . El agua es conducida a través de una red de tuberías cuya longitud depende de la dimensión y la configuración del terreno a regar y sale por aspersores que aplican el agua en forma de lluvia. Debido a sus características de instalación existen múltiples variantes del riego por aspersión, pero se pueden clasificar en: Estacionarios o de desplazamiento contínuo. 

 Su eficiencia de aplicación es del 80-85%. Entre sus inconvenientes se puede señalar que depende de las condiciones de viento para tener una distribución eficiente, además de los altos costos de instalación y mantenimiento

 B) Riego por microaspersión y/o por goteo: 

En estos sistemas, a pesar de aplicar el agua de manera distinta, uno como una pequeña lluvia al pie del planta, y otro con un goteo constante y dosificado en cada planta, comparten la característica de que además de contar con un sistema de bombeo que dote de presión al agua, requieren de un equipo de filtración eficiente que depure las partículas sólidas presentes en el agua antes de hacerla circular por la red de tuberías y mangueras, a fin de evitar que los microaspersores o los goteros se tapen. 

La eficiencia de aplicación del agua por medio de estos sistemas puede alcanzar hasta un 95%, son ideales para practicar técnicas de fertirrigación (fertilizantes disueltos en el agua de riego), con lo que se eleva la productividad de la parcela. El principal inconveniente de este sistema son sus altos costos de instalación.



Existen créditos y programas gubernamentales que pueden ayudar al financiamiento para la instalación de este tipo de sistemas

 Impulsar una reconversión productiva que tome en cuenta la disponibilidad del agua en cada región del país en relación con las requerimientos de agua de los cultivos, es una condición indispensable para un aprovechamiento sustentable del agua.

 ++++++No se puede olvidar que dos terceras partes del país presenta condiciones de aridez o semiaridez y hay grandes zonas irrigadas en estas regiones.

Para lograr una producción sostenible de alimentos en los siguientes años, la FAO y la Sagarpa recomiendan fomentar prácticas de conservación de áreas de recarga o fuentes de agua, captar y almacenar agua de lluvia y escorrentía, tecnificar el riego, promover cultivos que requieran menos agua, hacer cambios en las prácticas de cultivo y rehabilitar los distritos de riego. 

 Es urgente incrementar el número de hectáreas tecnificadas que permitan ahorrar volúmenes considerables de agua. El consumo de productos nacionales puede apoyar a los agricultores que arriesgan su capital con este tipo de sistemas y que también contribuyen al ahorro del agua. 

https://agua.org.mx/analisis_integral/tipos-riego-disponibilidad-del-agua/