28 de diciembre de 2014

GRUPO MEXICO Defiende investigador a Grupo México; derrame fue un “descuido”

  Dentro de todas las actividades industriales, la comunidad minera es la que tiene el mayor respeto hacia el ambiente y la ecología, incluso con un mayor compromiso social que otros sectores, como el maquilador, el ganadero, agrícola y pesquero. Sin embargo, es al sector minero al que se “le apuntan todas las flechas” como ente contaminante, consideró Luis Palafox Torres. El académico del Departamento de Geología de la Universidad de Sonora aseguró que desde los años ochentas y noventas del siglo pasado, el sector minero hace un trabajo propicio hacia el medio ambiente, y aun así se tienen muchas condicionantes para el desarrollo de la actividad. “Yo pertenezco a la comunidad minera, y estoy convencido de que la comunidad minera le tiene el mayor respeto al ambiente; yo he estado en muchos tipos de actividades industriales y no veo que ellos tengan las condicionantes que tiene el sector minero, y además, el cumplimiento que se tiene en este manejo es bastante alto, elevado”, indicó.
En entrevista sobre el tema del derrame de material químico desde la mina Buenavista del Cobre el mes de agosto pasado, y luego de su participación ante estudiantes en la XXXVII Semana Cultural del Departamento de Geología, Palafox Torres consideró que este fue un accidente que “nadie quiere que pase, y menos una empresa, que esa solución acidulada que se fue hacia el Río Bacanuchi, y luego al Sonora, es parte de los insumos de producción, es lo que menos quieren tirar, es lo que más cuidan, si sucedió fue por un accidente, un accidente que nadie quiere tenerlo”, señaló. El encargado de vinculación de la Asociación de Mineros de Sonora consideró que, en su momento, el hecho se sobredimensionó en términos de que se estableció como el peor desastre a nivel nacional y que había que cancelar la concesión. “En realidad, la dimensión de cancelar la concesión no es la correcta. La dimensión correcta es la de reparar el daño. Quien cause el daño tiene la obligación de repararlo, y en ese sentido, Grupo México sabía que lo tenía que hacer. Esto de reparar el daño significa cuantificarlo y calificarlo, y en ese sentido tendríamos que irnos a estudios científicos que nos definan cuál fue el daño que se causó y, entonces, en consecuencia, repararlo”, estableció. En la charla con los estudiantes sobre el tema, Palafox Torres hizo un recuento cronológico de declaraciones publicadas en los medios, relacionadas con la cancelación del permiso, en el lapso en que se presentó el problema, desde el día 9 de agosto, que empezó a haber información, en el sentido de que “se cancele la concesión al Grupo México”. Considerando que conozco un poco del aspecto legal minero, dijo, “me pregunté, por qué dicen que se le cancele la concesión, en singular, para empezar, como si fuera una sola. En ese sentido empecé a recopilar información de quiénes decía eso, y la verdad es que es paradójico ver que hay diputados locales, que se entiende que son los que legislan, aunque esta materia no es de los diputados del estado de Sonora, pero también diputados federales, que ellos si legislan sobre eso, y que hay un perfecto desconocimiento, un claro desconocimiento de lo que son las causales de cancelación de una concesión minera”, aseguró. Es sorprendente el desconocimiento, que va desde diputados federales, pasando por un gobernador y funcionarios federales, como el titular de la Secretaría del Medio Ambiente y el titular de Profepa, que hicieron señalamientos en ese sentido, cuando claramente debieron tener elementos para saber si había o no causales de cancelación, indicó. Nos hace falta una cultura de mayor difusión, dijo, “y bueno, esto que pasó, efectivamente fue un desastre, fue un descuido, un error, que nadie quiere tenerlo”, concluyó.

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