28 de septiembre de 2013

ACTUALIDAD Concluyen que los métodos utilizados al sur de Texas, para la extracción petrolera son la causa más posible de los sismos menores que se han venido registrando en Chihuahua

La extracción de petróleo por medio de la técnica de fracturación hidráulica es una causa indirecta de sismos de baja intensidad en zonas aledañas a las excavaciones, muestra un estudio publicado en la revista especializada Earth and Planetary Science Letters.
El escrito describe que esta técnica utiliza el pompeo directo al subsuelo de millones de galones de agua tratada químicamente además de arena para facilitar la extracción de petróleo por lo que el reacomodo de este material puede generar pequeños temblores que no se perciben en la superficie y que pueden generar tiempo después fracturas o sismos.
Este estudio se realizó en Eagle Ford Shale, al sur de Texas, en donde se han presentado varios movimientos telúricos en los últimos años. Datos oficiales indican que en esta zona hay 3 mil 649 permisos activos para realizar excavaciones además de estar en lista de espera otros 512 para extraer petróleo y 540 adicionales para gas.
Esta zona es rica en gas y petróleo y tiene una dimensión de 50 millas de ancho por 400 millas de largo desde la frontera con México y Texas hacia el norte del país.
La Administración de Información de Energía de Estados Unidos (EIA, en inglés) reporta que Texas es uno de los estados con mayor actividad petrolera del país ya que mensualmente se obtienen 60 millones de barriles de este combustible. Bill Addington, integrante del grupo ambientalista Sierra Club, en El Paso, dijo que la técnica de fracturación hidráulica es un asunto que les preocupa debido a que son varios estudios los que la ligan con sismos en zonas aledañas a las excavaciones.
“Hay geólogos que han ligado los sismos en Ohio, Texas y Oklahoma a las actividades de fracturación, incluso hay un estudio que se publicó en Science este verano en donde expresa que pompear fluido a presión vulnera el subsuelo y puede causar sismos”, comentó.
Dijo que los fluidos que se inyectan al subsuelo lubrican las placas tectónicas, lo que acrecienta la posibilidad de sismos. Agregó que es difícil determinar si la actividad en esa zona tiene un impacto directo en la región de Juárez – El Paso, pero que es posible que se den movimientos telúricos aquí sin que la población lo perciba.
Óscar Dena Ornelas, investigador de Geociencias de la UACJ, explicó en una entrevista anterior que la probabilidad de que se presente a corto plazo un temblor de poca intensidad en Ciudad Juárez es de un 40 por ciento ya que hay condiciones de peligro y vulnerabilidad. Indicó que la frecuencia con la que ocurren terremotos es cíclica y que en esta frontera es de 20 a 30 años.
Destacó que la zona periférica de la ciudad, en específico Anapra, el suelo es estable en su mayoría mientras que el en Camino Real hay unas zonas que son susceptibles al igual que en el área de Misiones.
Expresó que los sismos que hay en la región son de intensidad considerable ya que el que se presentó hace dos años en Villa Ahumada fue de 4.5 en la escala de Richter, pero que el efecto devastador no fue tan visible porque es una zona poco poblada y desarrollada.

0 comentarios: