9 de diciembre de 2011

Lotería Nacional, su destino en la tómbola…

Por Tomás de la Rosa

GOBIERNO FEDERAL.- Será en tres meses cuando el Congreso tenga en sus manos el análisis para saber qué rumbo tomará la Lotería Nacional para la Asistencia Pública (Lotenal), ya que en los últimos años la institución no cumple con el objetivo de su creación de apoyar al Poder Ejecutivo en el campo de la asistencia pública ante las millonarias pérdidas del orden de 80 millones de pesos (mdp) en promedio anual en el periodo 2004-2010.

“Es un elefante blanco” en el que no hay transparencia y no se aprovecha el poder monopólico que tiene el organismo en el mercado de rifas, el que viene perdiendo participación de mercado ante el florecimiento de las casas de apuestas y sorteos electrónicos de empresas privadas, comentan especialistas y diputados.

La institución “no está cumpliendo el objetivo para el cual fue creado. Es un elefante blanco donde el Estado tiene pérdidas, cuando al contrario deberían haber ganancias por parte de esta institución”, comenta Mauricio Alonso Toledo Gutiérrez, integrante de la Comisión de Hacienda y Crédito Público en la Cámara de Diputados.

Las palabras del congresista se respaldan con los balances financieros de la institución, que si bien los orígenes de la Lotería Nacional datan desde hace más de 140 años –cuando por primera vez fue elevada a rango constitucional, durante el mandato de Benito Juárez (1857–1864)–, en la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) sólo se tiene un historial que parte de 2004 a la fecha.

Según los reportes financieros de la Lotería, en el periodo 2004-2010 la institución necesitó 108 pesos para vender 100 pesos, en promedio. Aunque en 2004 para recolectar 100 requirió de 134 pesos, lo cual se reflejó una millonaria pérdida de casi 270 mdp, a valor presente.

La excepción en esos siete años fue 2008, cuando la institución registró una utilidad de alrededor de 15 mdp. Es decir, para facturar 100 pesos, la dependencia requirió de 94 centavos.

De acuerdo con la Ley Orgánica de la Lotería Nacional para la Asistencia Pública, éstos se derivan de los ingresos por la venta de billetes (mejor conocido como “cachito”) una vez deducidos el monto de los premios, reintegros y gastos de administración, así como el importe de reservas y garantías.

En los últimos siete años, solo en uno la Lotería transfirió recursos al gobierno federal (a través de la Tesorería de la Federación) para apoyarlo en las tareas de asistencia pública.

Vale la pena comentar que en el periodo del presidente Benito Juárez (1857–1864), el mandatario utilizó un mecanismo de lotería para financiar la construcción de la vía Ferrocarril México-Toluca. Para ponderar esa obra de infraestructura, según señalan algunos especialistas, a valor presente esa vía férrea requeriría una inversión de 73 millones de dólares, alrededor de 1,000 millones de pesos, al tipo de cambio del 2 de diciembre.

Otra de las contribuciones que muestra la página en internet de la Lotería Nacional (Lotenal)es que en el gobierno de Porfirio Díaz (1884–1911), la institución aportó recursos para la construcción del Hospital General, entre otras obras de infraestructura hospitalaria.

La llamada “caja chica” del gobierno federal, por los supuestos desvíos de fondos de la institución, ahora se encuentra bajo la lupa del Congreso.

Según el diputado Enrique Mercado, integrante de la Comisión de Hacienda en San Lázaro, con la aprobación del Presupuesto de Egresos de la Federación para 2012 se estipuló que la SHCP deberá entregar en febrero un diagnóstico sobre la situación financiera y operativa de Lotenal.

Pese al resultado del análisis, el diputado descarta que se vayan a retomar los planes del Poder Ejecutivo de 2010 que para cubrir algunas presiones del gasto federal, en un contexto recesivo, pretendía la fusión de la Lotería Nacional con Pronósticos para la Asistencia Pública, la otra entidad gubernamental orientada al mismo objetivo; y sugiere en cambio que se realice una modernizar de su esquema de comercialización.

Los legisladores consultados coinciden en que la Lotería es un órgano que debe fiscalizarse y vigilarse para saber por qué está en número rojos e identificar dónde están las fugas financieras.

Otro punto a destacar, ahora en torno a Pronósticos, es que dicha dependencia reporta pérdidas en su balance financiero primario en el periodo 2004-2010. De 2004 a 2006 y en 2009 contabilizó pérdidas por 316 mdp, mientras que en 2007, 2008 y 2010 reportó ganancias por más de 730 mdp.

Para un especialista bursátil, con el análisis que hará Hacienda sobre la verdadera situación financiera de la Lotería, uno de los caminos que podría tomar el gobierno en torno a estas instituciones de apoyo a la asistencia pública, es el de establecer un esquema como el que se realiza en España, donde ya se comenta que dicha institución podría colocar acciones en el mercado de valores.

En suma, la suerte de la Lotería Nacional está en la tómbola y será en tres meses cuando Ejecutivo y Legislativo puedan configurar un mejor destino para la institución, que lejos de aportar recursos para asistir al gobierno en tareas sociales, ha representado pérdidas para el erario público.

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